ECCA SOCIAL

Este año hemos batido el récord en el país y hemos formado a 1.290 mujeres. Estas madres y abuelas se han convertido, como dicen ellas, en embajadoras de la salud y el bienestar de la comunidad. Una vez finalizado el proyecto, ellas se encargarán de replicar con el ejemplo y de seguir sensibilizando para prevenir las enfermedades a partir de la higiene individual y comunitaria.

Si bien los temas favoritos de esta edición fueron “Malaria” (que pronto volverá a aparecer con la llegada de las lluvias del verano), “Mujer y embarazo”, “Depigmentación artificial de la piel” y “Mutilación genital femenina”, todos y cada uno de los 13 temas fueron tratados con sumo interés y compromiso por parte de las alumnas.

En cuanto a cambios de hábitos, aunque es pronto para hacer una evaluación, las mujeres cuentan que ahora están más motivadas para continuar las limpiezas comunitarias en los pueblos (en wolof set-setal) y se organizan mejor que antes. Y es que ahora, gracias al proyecto de ECCA, cuentan con material en buen estado con el que barrer las calles (guantes, mascarillas, rastrillos, coladores de arenas, escobas y carretillas para no tener que cargar en la espalda la basura al punto de quema).

Los alcaldes, por su parte, agradecen la iniciativa y felicitan a esta entidad porque ahora que una gran parte de su comunidad es consciente de la importancia de mantener el medio limpio para prevenir enfermedades, les es más fácil crear un comité de salubridad en el pueblo que se encargue de limpiar los lugares públicos, como las plazas del mercado, o de construir vertederos controlados para evitar la quema de basura en cualquier lugar, emitiendo gases tóxicos a la atmósfera.

Las entregas de diploma han sido muy emotivas. Mujeres de todas las edades han podido recoger, en la mayoría de los casos, el primer diploma de sus vidas. Este documento no solo representa la finalización de un curso, sino que también es un ejemplo de superación personal que es, además, reconocido por toda la comunidad: maridos, hijos e hijas, autoridades locales como el jefe del pueblo, el alcalde o la representante de las mujeres del pueblo. Nos consta el cariño con el que se han organizado estas ceremonias, con bailes, cantos y vestimentas de la etnia serer. Tuvimos la suerte de disfrutar de varias representaciones teatrales sobre situaciones estudiadas durante el curso como, por ejemplo, la diabetes (malos hábitos, síntomas, qué hacer en caso de estar enfermos/as y cómo prevenir). ¡Incluso se inspiraron para componer una canción de rap sobre la prevención de la malaria!

Echaremos de menos los pueblos de Ngohé, Djilas y Diofior y su gente porque nos han acogido con los brazos abiertos, siempre disponibles para mejorar las condiciones de vida de su comunidad. Desde aquí, queremos agradecer especialmente a nuestro equipo local, compuesto por 9 coordinadores/as y 27 tutores/a que este año trabajaron con mayor dificultad por tener que desplazarse a zonas muy lejanas y aisladas para impartir las tutorías y las actividades prácticas. A todas estas personas con las que hemos compartido, hemos aprendido y que nos han apoyado durante estos meses de implantación: “UN GRAND MERCI!” (muchas gracias).

Finalmente comentar que, este proyecto se enmarca en el Convenio de Cooperación entre la AECID, el Gobierno de Canarias y Radio ECCA, para el desarrollo de actuaciones para la mejora de las condiciones de vida de las mujeres del África Occidental.