Desde el 30 de julio, día de la llegada de miles de personas a la ciudad autónoma desde Marruecos, activamos un mecanismo de respuesta, acción y coordinación junto al resto de entidades del Sector Social, para darle seguimiento a la situación y velar por el cumplimiento de los principios humanitarios
El verano de 2026 lleva marcado el nombre de Ceuta. La huella de la crisis que vive su población a raíz de la entrada masiva de miles de personas desde Marruecos, nos exigió tener un mecanismo de seguimiento de la situación, que pusimos en marcha desde el mismo día 30 de julio junto a las entidades del Sector Social de la Compañía de Jesús, de la que hacemos parte.
Nuestro primer pensamiento estuvo con las víctimas mortales. Los cuerpos de 82 personas ahogadas se recuperaron en el lado español de la frontera, según el gobierno, y 14 reportó el gobierno marroquí.
Desde el primer momento, nos hicimos cargo del desafío que la crisis iba a plantear a la sociedad y a todas las Administraciones públicas, defendiendo “el más escrupuloso respeto a las personas y a los derechos humanos, así como a los principios humanitarios en la respuesta a una situación extraordinaria que ha provocado una emergencia humanitaria”. Todo ello reconociendo que “se trata de una crisis política y social que va mucho más allá de los movimientos migratorios”.
El posicionamiento inicial del Sector Social buscó en todo momento frenar los discursos de odio y defender que la respuesta a la crisis garantice el tratamiento individual de las situaciones de quienes entraron, sobre todo de aquellas personas que hayan necesitado solicitar protección internacional o algún otro tipo de protección, incluidas las garantías reforzadas para los menores. La respuesta política nacional e internacional, estimamos, ha de poner a las personas en el centro y garantizar el respeto de los derechos humanos, para lo cual reclamamos en agosto la adopción y puesta en marcha de un plan humanitario urgente.
Especial foco en la infancia
En el seguimiento de la situación de Ceuta se está poniendo el foco especialmente en los niños, niñas y adolescentes que se encuentran en la ciudad autónoma sin compañía de familiares adultos. Hemos exigido, y seguiremos haciéndolo mientras no se garantice la protección y atención efectivas, que el gobierno de España actúe en interés superior de la infancia, sobre todo de aquellos y aquellas que hayan solicitado protección internacional.
En estos meses, nos hemos hecho eco de cartas y comunicados de organizaciones de infancia y derechos humanos. Hemos diseñado y publicado su repercusión en las respectivas redes sociales y páginas web de las entidades que conforman el Sector Social. Hemos trabajado directamente en Ceuta, con asesoría y acompañamiento a las personas.
Y continuamos “ojo avizor” visibilizando, denunciando, reclamando, exigiendo que se ponga fin a una situación insostenible para la población de Ceuta y para la población migrante y solicitante de protección.
Los comunicados y noticias sobre posicionamientos se pueden consultar en la página del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM).
Sigue nuestras redes sociales – @eccasocial– para estar al día de lo que decimos y hacemos.