Una jornada comunitaria puso a principios de octubre el punto de inicio a la nueva temporada del Centro Loyola Murcia, reuniendo a miembros de los distintos grupos, áreas y comunidades de vida, con el propósito de reflexionar sobre los retos compartidos y proyectar el trabajo del próximo año pastoral y del resto de actividades de acompañamiento que desarrollamos como entidad
La jornada incluyó un espacio de acogida y oración fundamentado en el texto evangélico de la Parábola del Sembrador (Marcos 4, 1-20).
A partir de este pasaje, los y las asistentes tuvieron la oportunidad de guardar un tiempo de silencio y reflexión personal en torno a preguntas clave sobre lo que cada uno/a desea sembrar en sí mismo/a, en los/las demás y en la comunidad durante este curso.
Mirada al Centro y organización del curso
Por su parte, las personas responsables de área presentaron las novedades operativas y la planificación del curso.
Se abordó la realidad actual del centro, los cambios recientes y las necesidades detectadas en el entorno.
Asimismo, se expuso la programación de grupos de espiritualidad, jóvenes (MAG+S, Brújula, Confirmación, Scouts), comunidades de vida (Matrimonios, Arrupe, Viudas Salzillo) y áreas transversales como ECCA Social, Acompañamientos Ignacianos, Cuidado de la Casa Común y Entorno Seguro.
También se presentaron las fechas destacadas en el calendario, entre las que figuran los retiros de Adviento (28 de noviembre), Cuaresma (20 de febrero) y Pascua (22 de mayo), así como las próximas citas comunitarias previstas para el segundo trimestre (27 de febrero) y el final de curso (29 de mayo).
Dinámica en grupos: «Semillas que queremos sembrar»
Posteriormente a la pausa del café, la jornada continuó con una dinámica grupal orientada a identificar qué frutos se esperan recoger al concluir este periodo.
Los y las participantes reflexionaron sobre aspectos fundamentales para la vida del Centro Loyola, priorizando líneas como:
– Más comunidad y acogida: fortalecer los lazos fraternos y la integración de nuevas personas.
– Profundidad y oración: consolidar los espacios de discernimiento y vida espiritual ignaciana.
– Compromiso y presencia en la ciudad: impulsar la apertura social, el acompañamiento a la juventud y la acción por la justicia.
Una oración para confiar y servir
El encuentro concluyó con una oración comunitaria que invitó a todas las personas presentes a «sembrar sin querer controlar los frutos», con paciencia frente a los procesos y cuidado por lo pequeño.
Como cierre, se recordó el espíritu de San Ignacio de «amar y servir» en el día a día para hacer del Centro Loyola una tierra fértil al servicio de la sociedad y de la Iglesia.
ECCA social es la entidad encargada de gestionar el Edificio Fontanar, sede del Centro Loyola de Murcia y, miembro permanente del Consejo del Centro.
Se trata del encargo de la Compañía de Jesús tras la marcha de la comunidad de jesuitas de Murcia, el pasado mes de agosto.
Además de toda la actividad espiritual habitual del centro (catequesis, confirmación, scouts, ejercicios, grupos de oración), desarrollamos en el centro el programa experiencial de mantenimiento y rehabilitación de edificios, clases de español para personas migrantes, y ofrecemos servicios de atención psicológica y jurídica.